La Primogénita del Continente parió astros quienes inscribieron el nombre de Venezuela en el plano boxistico mundial
Pretender una analogía sobre la estirpe del oriental nacido en Cumaná, capital del estado Sucre, nos traslada a la ciudad que ha aportado luces a la identidad, libertad, y cultura con una conexión con el deporte y el boxeo en Venezuela.
Cabe mencionar al Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre, héroe en cinco naciones o los poetas Andrés Eloy Blanco y José Antonio Ramos Sucre, letrados increibles, quienes nos honraron al pie del Río Manzanares con sus legados.
Pero, algunos años despúes, otros cumaneses hicieron brillar a nuestro país en el contexto deportivo. De hecho, Francisco “Morochito” Rodríguez ganaría la medalla olímpica en los 48 kilogramos en México 68, hecho que hemos plasmado en estas páginas.
Pedro Gómez, pionero
Conocido popularmente como “El Torito de Cumaná”, Pedro Gómez fue un pionero dentro de la identidad boxistica venezolana a nivel profesional entre los años 60 y 70. Hermano mayor de Antonio Gómez, quien se titularía monarca en 1971, es recordado como uno de los mejores púgiles del país que, a pesar de su inmenso talento, nunca logró conquistar un título mundial oficial durante su carrera activa, lo que le valió el reconocimiento póstumo de la AMB como un “campeón sin corona”.
Pedro, recientemente fallecido el 2 de abril de 2026, dejó récord de 170 victorias y solo 5 derrotas en 175 combates aficionado y 30 victorias con 3 caídas en el profesional. Una de ellas ante Shozo Saijo en 1968 por decisión localista en Tokio, Japón.
Otro cumanés que si bien no saltó al profesional, dejó huella por su resiliencia en el combate fue Nelson Calzadilla. Representó a Venezuela en los juegos olímpicos Montreal 76 donde venció en su primera pelea al nicaragüense Ernesto Gonzalez, cayendo en su siguiente combate ante el rumano Simion Cutov en le peso ligero, 60 kilogramos.
Combatió en los panamericanos de Caracas 83 frente al campeón olímpico cubano José Aguilar, cediendo por decisión.
Ely Montes, forjador
Se puede contar con talento pero a veces no se alcanzan los objetivos sino se cuenta con un guia, tutor o maestro, es decir, un excelente entrenador.
Por ello, traeremos a colación la figura del entrenador Ely Montes, quien en los años 60 inició un camino de grandes boxeadores nativos en donde se vivió la época dorada en tierras cumanesas.
Nos recuerda la página de facebook, “Memorias de Cumaná” que “Montes entrenaba un grupo de jóvenes boxeadores en el llamado gimnasio de Cabrujas, que quedaba en la calle Larga al frente de la hoy Iglesia Virgen del Valle. Entre estos podemos nombrar a Pedro Gómez, Luis Vallejo, Antonio Gómez, Alfredo Marcano, Freddy Morán entre muchos otros y se realizaban programas boxístico. Tal vez el más destacado fue Pedro Gómez a quien se reconoce como la persona que inició el camino a los boxeadores cumaneses a la gloria y quien junto a Freddy “Cochocho” Rengifo llegó a ser el ídolo del boxeo venezolano en esa década…”
Esparragoza, ídolo y rebelde
Para Moscú 80, un cumanés rompió cánones al ser abanderado por el Comité Olímpico Venezolano, algo inédito. Su nombre; Antonio Esparragoza.
En el rentado, 6 de marzo de 1987, viajó a Texas, Estados Unidos, para enfrentar al chicano Steve Cruz. En una exhibición de potencia y precisión, noqueó a Cruz en el duodécimo asalto, arrebatándole el título en el peso pluma AMB.
Hizo 7 defensas y por diferencias con la entidad y Bob Arum, colocó a su esposa como promotora, lo que le quitó el cetro.
Monarcas de origen común
Dentro del boxeo profesional, Alfredo Marcano y Antonio Gómez inscribieron sus nombres en la historia del deporte venezolano, no solo por su origen común, sino por el hito histórico que protagonizaron en un mismo año. Ambos nacieron en la primogénima del continente americano y se coronaron campeones universales en 1971, con escasos meses de diferencia. La pegada de Alfredo, conceptuada entre una de la más potente libra por libra dentro del boxeo venezolano, se hizo sentir el 29 de julio, al noquear al japonés Hiroshi Kobayashi en Aomori y capturar la corona ligero junior AMB en 10 rounds y erigirse tercer campeón mundial criollo. Dos meses después, el 2 de septiembre, Antonio Gómez exhibió la mejor presentación de un venezolano en pos de título al fulminar al también nipón Shozo Saijo, en Tokio, en apenas 5 asaltos por el peso pluma AMB. Antonio derribó varias veces al hasta entonces sólido monarca. Así, la deuda que tenía Saijo al vencer a su hermano Pedro, quedó saldada.










